Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Antes del Amanecer

Cine y otras perversiones intelectuales

La crisis de un adolescente medio en clave pop: THUMBSUCKER

11-06-2006 05:19:30


Es innegable la influencia que El Guardián entre el Centeno ha ejercido en el medio cinematográfico a través de su protagonista, el adolescente Holden Caulfield, desconcertado y cínico antihéroe imbuido de un sarcasmo arrebatador, buscador del sentido real de la vida en un mundo donde la inocencia y la verdad no tienen lugar, y abocado a sufrir en un mundo falso, confuso e hipócrita. Tal revisitación postmoderna se relaciona con los temas y el estilo que J. D. Salinger trata en su novela, ya que están perfectamente sintonizados con la mente de los más jóvenes, y también porque plantea un modo de narración muy cercano el lenguaje cotidiano, así como el retrato de una parte de la juventud norteamericana, del concepto que tiene de sí misma y de la sociedad que la rodea.

Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y de más puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso. Primero porque es una lata, y segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera aquí a hablarles de su vida privada. (1)



La adolescencia es un tema recurrente en el cine indie, el cual ha sido abordado desde peculiares y variadas perspectivas, al menos en la última década: a través del género fantástico (Donnie Darko, Richard Kelly, 2001 o Mysterious Skin, Gregg Araki, 2004), de la fábula social más o menos cruel e irónica (Bienvenido a la Casa de Muñecas, Todd Solondz, 1995; Las Vírgenes Suicidas, Sofía Coppola, 1999; o The Good Girl, Miguel Arteta, 2002), de la comedia marciana (Academia Rushmore, Wes Anderson, 1998 o Ghost World, Terry Zwigoff, 2001), del hiperrealismo polémico y salvaje (Kids, 1995 y Ken Park, 2002, ambas de Larry Clark o L. I. E., Michael Cuesta, 2002) o del ensayo con ínfulas poéticas (Elephant, Gus Van Sant, 2003). Relegamos, por tanto, la función del cine teenager de Hollywood encabezado por American Pie (Paul Weitz, 1999), sus secuelas y otros (sub)productos de la misma calaña; inclinado a satisfacer la risa y la líbido del joven público al que va dirigido.

A D. B. tampoco le he contado más, y eso que es mi hermano. Vive en Hollywood. Como no está muy lejos de este antro, suele venir a verme casi todos los fines de semana [...] Ahora D. B. está en Hollywood prostituyéndose. Si hay algo que odio en el mundo es el cine. Ni me lo nombren. (2)

Llamaría a Jane para que viniera a vendarme las heridas. Me la imaginé perfectamente, sosteniendo entre los dedos un cigarrillo para que yo fumara mientras sangraba como un valiente. ¡Maldito cine!. Puede amargarle a uno la vida. De verdad. (3)




Thumbsucker refleja la desorientación inherente a la edad del pavo a través de las vivencias de Justin (un excelente actor revelación llamado Lou Taylor Pucci que fue premiado en Berlín 2005, sin duda una elección soberbia de casting), un joven de 17 años atribulado e incomprendido que, en la búsqueda de un ‘yo’ que le satisfaga, encadena una serie de adicciones (desde chuparse el pulgar hasta ejercer con ahínco y decisión la tertulia política en el instituto) como proceso vital y necesario para encontrar ese ‘yo’ anhelado. En dicha evolución se cruza su entorno más próximo: un padre acomplejado y tan desorientado como él (Vincent D’Onofrio), una madre comprensiva con dudosas aficiones (Tilda Swinton) o su expeditivo e interesado profesor (Vince Vaughn).
Por lo tanto, comprendemos que la herencia adolescente (o complejo de Peter Pan) todavía pervive en el mundo de los adultos (Justin llama a sus padres por sus nombres de pila para evitar que estos se sientan mayores, además su progenitora es fan incondicional de un actor de un culebrón televisivo que hará todo lo posible para conocerle). Con semejantes parientes cercanos, normal que el chaval se chupe el dedo pulgar a la mínima, lo sustituya por los tranquilizantes dado su hipotético déficit de atención o más adelante los cambie por algo en teoría más natural como es la marihuana.

Mike Mills, guionista y director de Thumbsucker, aborda las peripecias de Justin y su familia desde una óptica exclusivamente pop: su formación y trayectoria audiovisual así lo corrobora (director de cortometrajes, anuncios comerciales y de video-clips al servicio de grupos como Air, Moby ó Pulp), y sin caer en sofisticados manierismos arty (los que emplean colegas suyos como Michel Gondry o Sofía Coppola), Mills describe los suburbios y sus personajes con una sobria y fría puesta en escena heredera de su pasado como realizador de publicidad, solamente alterada por los puntuales delirios oníricos del protagonista (aunque posiblemente se haya visto influenciado por el aspecto formalista, a la par que riguroso, de La Tormenta de Hielo (Ang Lee, 1997) y la citada Donnie Darko, de las cuales bebe, aunque sea a ráfagas, en fondo y forma).



También ayuda que la música haya sido compuesta por Tim DeLaughter, cabeza visible del grupo indie The Polyphonic Spree encargado de interpretarla, y cómo no la presencia, a través de tres canciones, del pop-rock lánguido y tristón del gran Elliot Smith (un extraordinario músico elevado a los altares por su repentina desaparición – de paso recomiendo vivamente su disco póstumo ‘From A Basement On The Hill’; aunque ‘Either/Or’ o ‘Figure 8’ también son fabulosos – , y aunque no venga a cuento, advertir la grave imitación que hace de él en la actualidad un bluff y soso producto de marketing llamado James Blunt, al cual copia perniciosamente con descaro y alevosía).

I’ve been outside invited in but i couldn’t abide
wouldn’t miss it again burning every bridge that i cross
to find some beautiful place to get lost
i had true love i made it die i pushed her away
she said please stay burning every bridge that i cross
to find some beautiful place to get lost
to find some beautiful place to get lost
well i don’t know where i’ll go now
and i don’t really care who follows me there
but i’ll burn every bridge that i cross
and find some beautiful place to get lost
and find some beautiful place to get lost. (4)

Thumbsucker no pretende ser una visión realista de la sociedad (sus personajes son quizás demasiado excéntricos, los conflictos que plantea están tratados con bastante suavidad) y, porque además, se ríe sardónicamente de sí misma (el dentista gurú interpretado por Keanu Reeves es una buena prueba de ello), primando más el humor descreído que la sátira sangrante (aunque no se corta cuando aborda con cierto cinismo el tema de la competitividad surgida en los debates escolares o el de las estrellas de cine ó de la televisión rehabilitadas en clínicas de desintoxicación, por ejemplo).
Por lo tanto, si no eres alérgico a propuestas alternativas creada para un target formado mayoritariamente por modernillos gafapastosos, Thumbsucker puede ser tu película, un cuento gélido y desencantado sobre la alienación adolescente y la incomprensión familiar acompañado del recuerdo imborrable, en la lejanía, de Holden Caulfield.


Notas:

(1) [El guardián entre el centeno, J. D. Salinger, 1951; Traducción: Carmen Criado, 4ª ed., Alianza Editorial, 1982, pág. 7]

(2) [El guardián entre el centeno, J. D. Salinger, 1951; Traducción: Carmen Criado, 4ª ed., Alianza Editorial, 1982, pág. 7-8]

(3) [El guardián entre el centeno, J. D. Salinger, 1951; Traducción: Carmen Criado, 4ª ed.., Alianza Editorial, 1982, pág. 116]

(4) [Letra de la canción Let’s Get Lost, escrita por Elliot Smith. Publicada en el álbum 'From A Basement On The Hill' (2004) y en la banda sonora original de Thumbsucker (2005)]



Óscar Pablos


‘Thumbsucker’. Año de producción: 2005. Nacionalidad: EE.UU. Duración: 94 minutos. Dirección: Mike Mills. Guión: Mike Mills, basado en la novela ‘Thumbsucker’, de Walter Kirn. Producción Ejecutiva: Anthony Bregman & Bob Stephenson. Producción: Bob Yari Productions / Bull's Eye Entertainment / Cinema-go-go / This is That Productions. Fotografía: Joaquin Baca-Asay . Música original: Tim DeLaughter, performed by The Polyphonic Spree & Elliot Smith. Montaje: Haines Hall & Angus Wall. Diseño de Producción: Judy Becker. Diseño de vestuario: April Napier. Reparto: Lou Pucci (Justin Cobb), Tilda Swinton (Audrey Cobb), Vincent D’Onofrio (Mike Cobb), Vince Vaughn (Mr. Geary), Kelli Garner (Rebecca), Keanu Reeves (Dr. Perry Lyman), Benjamín Bratt (Matt Schramm). Estreno en EE.UU: 16/09/2005. Estreno en España: 02/06/2006.


Categoría: En cartel 4 Comentario(s) & 0 Referencia(s)



Referencias


Comentarios
Comentario hecho por Pedro, el día 11-06-2006 10:56:39h.
Lástima que uno sienta precisamente una alergia senil a las "propuestas alternativas creadas para un target formado mayoritariamente por modernillos gafapastosos".

Me parece que aciertas en las referencias culturales que le aplicas a la peli por dos razones: Porque, en efecto, Holden Caulfield es el padre -quién iba a decírselo- de todos los jóvenes alienados de clase media que en el mundo han sido o serán. Y porque el director de este Thumbsucker es en sí mismo un subproducto cultural. A mí me parece que en la peli no hay ni un momento de verdad, sino un cliché reciclado tras otro, tanto a nivel argumental como visual, tan superficial como los que puedes encontrar en un anuncio de móviles o ropa juvenil. Solo que por desgracia Thumbsucker dura tres horas (¿¡Cómo!? ¿Que sólo hora y media?).

No hay que olvidar que la agresividad y el cinismo de Caulfield ocultan una tremenda sensibilidad y una melancolía que brillan por su ausencia en Thumbsucker. De todas las pelis juveniles que citas, me arriesgaría a decir que la más cercana a la obra de Salinger es Donnie Darko, pero sería muy largo de argumentar...

Quizá lo más interesante de Thumbsucker es lo que citas a propósito de que el protagonista se chupa el dedo con 17 tacos porque sus "mayores" están en la edad del pavo con 40. Lo que daría lugar a un (escalofriante) debate sobre lo que está pasando en Ocidente ahora mismo.

Por cierto, ¿dónde quedó el inconformismo, la rabia, la inquietud intelectual, el cuestionamiento que caracterizaban a la juventud hasta hace dos días? ¿Es posible que, como reflejan Thumbsucker, Tú, yo y todos los demás, y las pelis de Sofia Coppola, sean todos unos abúlicos tendidos como muertos junto a la pisci, en un césped muy verde, contemplando un cielo muy azul, y abstraídos en la audición a través del ipod del lounge-rave pop de los Transamorfic Dwarfs?

Comentario hecho por Nieve, el día 11-06-2006 14:49:50h.
Nota: Salinger no es solo El guardián entre el centeno. En España están publicadas: Seymour, una introducción; Levantad, carpinteros, la viga maestra; Franny y Zooey, y un conjunto de nueve cuentos encabezados por El pez banana, todos ellos relativos a la familia Glass, que son más interesantes en su conjunto, por ser una obra metapoética (hay que leérselos todos para comprender cada parte), que El guardián entre el centeno. Aprovecho la ocasión para recomendar su lectura.

Comentario hecho por Oscar Pablos, el día 11-06-2006 18:29:58h.
Gracias Nieve por la recomendación de sus otros libros. Decirte solamente que marca un poquito leer El Guardián... cuando eres un chaval con la edad similar a su protagonista.

Efectivamente Pedro, entiendo que Thumbsucker no posea para tí ese aire a lo Salinger, aunque su visionado me recordó inevitablemente el recuerdo que tengo de la novela. Era más explicito el homenaje en The Good Girl, con su protagonista leyendo la novela como cabecera y haciendo que le llamaran Holden en vez de su nombre real. Curiosamente, el actor que le da vida, Jake Gyllenhaal, es el mismo de Donnie Darko, la cual citas como la más próxima en cuanto a espíritu de The Catcher... Aclaro que ese cúmulo de pelis que cito abordan el tema de la adolescencia pero no exclusivamente ese toque salingeriano que supongo será muy difícil de transmitir en imágenes (curioso que todavía no se haya hecho una adaptación pasados más de 50 años de su publicación). Para finalizar, comentar que el último párrafo de tu comentario me parece acertadísimo a la par que divertido.

Comentario hecho por Nieve, el día 12-06-2006 00:14:46h.
No creo que le haga mucha gracia a Salinger, así como lo hacen las intentonas de biografías que ha habido con querellas jurídicas en las cuales ha ganado o que se acerquen a su casa movidos por la curiosidad. Su hija sí que publicó una en la que le acusaba de beberse su propia orina y de padecer glosolalia (emplear términos invertidos para objetos concretos).



Añadir un Comentario


Recordar datos

Hecho con Bitacorae | Alojado en Bitácoras.com | Diseño Raúl García